¿Qué es el Plasma?

             En física y en ingeniería, cuando hablamos de plasma, nos referimos al cuarto estado de la materia (precedido de los estados sólido, líquido y gaseoso). Este estado se alcanza cuando se le entrega suficiente energía a un gas y una parte significativa de su moléculas se ionizan. La mayoría de la materia del universo se encuentra en este estado y ejemplos de ello son las estrellas, el sol, las auroras boreales o los relámpagos. En general, los plasmas suelen estar muy calientes, de hecho se utilizan en aplicaciones industriales para cortar metales porque pueden alcanzar temperaturas superiores a los 2000 grados. Además, los plasmas tienen una característica común: la emisión luminosa. Esta capacidad de emitir luz los ha hecho protagonistas de muchas aplicaciones industriales como las luces de neón o las pantallas de plasma.

            En los últimos años, se ha desarrollado un creciente interés en la generación de plasmas fríos a nivel mundial, entendiendo como fríos aquellos que, por estar fuera del equilibrio termodinámico, no transfieren calor y por lo tanto son compatibles con los tejidos vivos y con materiales con bajo punto de fusión como los polímeros.

 

      En las últimas dos décadas estos plasmas han generado gran expectación por el revolucionario avance que suponen en diversas áreas científicas y tecnológicas. Las investigaciones basadas en plasma atmosférico frío están presenciando un crecimiento sin precedentes debido a la aparición de un número cada vez mayor de aplicaciones en varios campos industriales de última generación [1]. El esfuerzo a nivel global se ve reflejado en múltiples publicaciones científicas (ver la sección de referencias científicas).

     Dos de los sectores donde estos plasmas han generado más expectación son el sector médico y el de la tecnología de los alimentos. Este interés nace del hecho de que los plasmas fríos, por su naturaleza, tienen capacidad de aniquilar hongos y bacterias, inducir la muerte de las células tumorales y favorecer la cicatrización de heridas [2]. Diversos estudios señalan que el tratamiento con plasma puede incluso inactivar diferentes tipos de virus [3].

     Las capacidades anteriormente descritas son, en apariencia, muy diferentes entre sí, no obstante, todas nacen de la misma característica de este tipo de plasmas: su alta concentración de especies reactivas de oxígeno y nitrógeno. El plasma más rico en estas especies es aquel producido ionizando aire; sin embargo, el aire es uno de los gases más difíciles de convertir en plasma.

       La gran cantidad de oxígeno que contiene el aire es, a la vez, su mayor atractivo para la producción de plasma frío y su principal dificultad. Para ionizar el oxígeno y, por ende, el aire, se requiere una gran cantidad de energía y, en general, esto da lugar a que el plasma producido alcance temperaturas muy elevadas.

ION BIOTEC ha logrado, por tanto, un doble reto tecnológico: generar plasma de aire de manera controlada y fiable y hacerlo a baja temperatura.

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